Monasterio de las Viñas

En el siglo XI, monjes cistercienses construyeron un Monasterio en un lugar privilegiado de la Sierra de Aguarón. Con el paso de los años y las cosechas, su fama se extendió por todo el mundo, no se sabe si por su espiritualidad o por la calidad del vino que elaboraban.
Hoy, homenaje a aquel famoso Monasterio de las Viñas, del que apenas quedan unas piedras, se elabora con las variedades tradicionales de la zona, principalmente autóctonas, una de las marcas españolas con mayor presencia internacional, cuyos viñedos proceden íntegramente de la zona de Aguarón, una de las zonas más altas y de mayor calidad de la Denominación de Origen Protegida Cariñena.